El miércoles 28 de agosto empezó de manera oficial la campaña para la cuádruple elección del fin de semana del 26 y 27 octubre al darse inicio al periodo de propaganda electoral, que culminará dos días antes de la primera jornada de votaciones por alcaldes, concejales, gobernadores y cores.
Será de nuevo una instancia de dos días, tal como el fin de semana del 10 y el 11 de abril de 2021, cuando por la pandemia de coronavirus también hubo cuatro sufragios: convencionales constituyentes (generales y de pueblos indígenas), gobernadores, alcaldes y concejales.
Esta nueva etapa implica para los casi 19 mil candidatos acercarse de forma convincente a 15.450.377 electores, quienes vuelven a ser obligados a sufragar, por lo que se calcula desde el Servicio Electoral (Servel) que la cantidad de votantes será el doble de la que había cuando el proceso era voluntario.
El presidente del consejo directivo del Servel, Andrés Tagle, ha explicado que “el voto obligatorio duplica el número de electores que concurre a votar. Esperamos que sean en torno a los 13 millones, o sea, el 85% del padrón… Habrá cuatro votos y dos de ellos son muy grandes, los de concejales y de cores. Creemos que cada elector demoraría unos cinco minutos dentro de la cámara secreta”.
Y respecto de las campañas que buscan convencer a los votantes, son varias las recomendaciones que hacen los expertos.
Claudio Carvajal, académico de la Escuela de Publicidad de la Universidad Diego Portales (UDP), detalla que “la mecánica de estas elecciones es compleja porque habrá cuatro papeletas y dos de ellas tendrán muchos candidatos, lo que obliga a ser muy precisos con la información”.
“Eso significa que hay que fijarse en los grupos etarios cada vez que se quiera comunicar algo. Por ejemplo, hay que enfocarse en las redes sociales y en lo digital con los jóvenes de 18 a 30 años. Luego, de los 30 a los 50, hay que mezclar lo digital con lo que se ve en las calles y con la propaganda en papel. Y para los mayores de 50, hay que usar formas más directas y tradicionales de acercarse, como las reuniones y el puerta a puerta”.
Y José Miguel Cabezas, director de la Escuela de Gobierno de la Universidad San Sebastián (USS), enfatiza en que “hay que sumar estrategias de campaña muy distintas, por el personalismo de las plazas de alcalde y de gobernador, y por la etiqueta partidaria que se impone entre los concejales y los cores”.
“Ello genera un entorno bastante complejo desde el punto de vista de la plataforma electoral, por eso esta es una campaña muy compleja, con altísima incertidumbre e incentivos que van en contraposición. Los candidatos a alcaldes y gobernadores van a esconder sus militancias, si es que la tienen, para tratar de posicionarse como independientes. Y los candidatos a concejales y a cores quieren proponer ideas, tendencias y etiquetas partidarias”.
SINTONIZAR CON LOS ELECTORES
Para Claudio Carvajal, “es muy importante apuntar a la claridad de lo que se trata, y también asumir que los temas de interés son diferentes para cada grupo, lo que obliga a focalizarlos”.
“De 18 a 30 años importan el empleo, la educación, el cambio climático y los derechos sociales. De 30 a 50 la gente se centra en la economía, la vivienda, la salud, la educación y la seguridad. Y más arriba en edad son vitales las pensiones, la seguridad y la salud”.
El profesor de la UDP les recomienda a los candidatos “hablar en el lenguaje de cada grupo al que se dirigen y manejarse en sus medios preferidos. Hay que sintonizar con la audiencia por medio del lenguaje, junto con ser auténtico, transparente y consistente con el mensaje. Así se convierte la marca personal de cada candidato”.
Por su parte, José Miguel Cabezas recuerda que “por el hecho de que ahora será obligatorio votar, hay un bolsón del 50% o incluso el 60% del electorado, formado principalmente por jóvenes, del que no tenemos idea cómo sufraga, pues antes no ha participado de esta clase de procesos”.
“Son cerca de siete millones de personas de las que desconocemos por completo cuál es su voluntad, ideología, intención de voto o tendencia política, lo que genera gran incertidumbre y estrés en el sistema político en general”.
LA LOCURA DE LOS CUATRO VOTOS
Volver a sufragar en cuatro papeletas de una vez es algo que inquieta a muchos. Por eso Claudio Carvajal, de la UDP, dice que “ante esta verdadera vorágine de información que habrá en algunos de los votos, crece la opción de que la gente anule o los deje en blanco”.
“Los candidatos tienen el desafío de mejorar la comunicación y trasmitir muy bien sus atributos. Hay que darle certezas a la gente y empatizar con las personas”.
Y José Miguel Cabezas, de la USS, asume que “aquí hay mucho en juego y es inevitable que la campaña se presidencialice, aunque falta más de un año para esa votación por el nuevo Primer Mandatario”.
“Las campañas tienen dos funciones. Primero, dar a conocer a los candidatos poco conocidos. Y segundo, y más importante, fidelizar y asegurarse al electorado tradicional, ya sea por el partido o tendencia o bien por la persona determinada. Pero en el caso de los concejales es evidente que es muy difícil que el elector conozca a todos los candidatos a esos cargos”.