Jorge Eduardo Morales es la última persona que vio a Tomás Bravo de tres años. Y por eso, para pedirle un testimonio más detallado, fue trasladado al cuartel de la PDI.
El tío abuelo del niño salió cerca de las 20.00 horas, en compañía del pequeño, a arrear a unas vacas en la cercanía de su casa. Dejó al niño mientras buscaba a uno de los animales que se quedó en el camino y cuando volvió al lugar, ya no estaba.
De acuerdo a la versión del «tata» como le llamaba Tomás, salieron «a buscar los terneros y las vacas y en eso recorrimos el campo entre los dos, yo con él, de la manito. Y después me tocó echar las vacas para acá y lo dejé a él parado en una parte, y en esa parte yo me metí para abajo y después cuando volví no lo encontré».
«Pasó más o menos unos cinco minutos, y cuando volví ya no lo encontré», explicó Morales.
Agregó que «a lo mejor salió fuera, no sé. Yo me vine altiro hacia la carretera y no estaba», añadiendo que quizás salió a la carretera y alguien se lo llevó.
“Tiene que aparecer, tiene que estar por ahí», dijo el hombre.