Actualmente en Chile tener diabetes e hipertensión es el día a día de miles de personas -mayoritariamente sobre los 60 años-, quienes además si son fumadoras tienen un alto riesgo de tener problemas vasculares en sus extremidades inferiores, los que muchas veces son ignorados hasta que ya es demasiado tarde y hay que enfrentar una posible amputación.
Así, el riesgo de padecer una enfermedad arterial periférica, o una isquemia crónica es alta, lo que muchas veces enfrenta a los médicos a informar a los pacientes la posibilidad de tener que amputar las extremidades o parte de ellas por falta de irrigación sanguínea.
Algo que podría estar llegando a su fin, ya que desde este miércoles 2 de abril en Chile existe un tratamiento que ayudará a evitar amputaciones en pacientes críticos, ya que se realizó con éxito una operación donde se aplicó por primera vez el sistema Esprit BTK del laboratorio Abbott, el que permite entre otras cosas, que la sangre vuelva a fluir.
La intervención fue liderada por el doctor Manuel Espíndola, jefe del servicio de Cirugía Vascular del Hospital Dipreca, quien conversó con Publimetro sobre lo revolucionario del sistema y además llamó la atención sobre los síntomas a los que hay que poner atención en personas con diabetes e hipertensión, o si son altamente fumadores.
Síntomas a los que hay que poner atención
“Con los años, estas patologías, sobre todo el cigarro, empiezan a deteriorar las arterias, empiezan a deteriorar los puentes que irrigan los distintos órganos. Y, por lo tanto, se deposita colesterol, placas de colesterol, lo que nosotros llamamos aterosclerosis, y estas placas con el tiempo se empiezan a calcificar y empiezan a obstruir las arterias”, señaló el especialista
En ese sentido, el primer síntoma al que hay que poner ojo es a la “claudicación intermitente”.
“¿Qué significa esto? Que a la gente cuando camina le duelen las piernas. Entonces me dicen, ‘doctor, yo camino 100 metros y me tengo que parar porque se me acalambra la pantorrilla. Descanso un minuto, dos minutos, se me quita, vuelvo a caminar y se me vuelve a acalambrar la pantorrilla’. Eso, si no se trata en su momento, si no se corrigen los factores de riesgo como el tabaco, la diabetes, la hipertensión, el colesterol, sigue evolucionando hasta que llega a lo que nosotros llamamos isquemia crítica”, dijo el médico.
La isquemia crítica es cuando “el paciente ya tiene riesgo de perder la extremidad. O sea, es tan extrema la falta de sangre que ya tienen dolor de reposo en las piernas. O sea, ya no solamente al caminar, sino que el dolor se hace constante al estar en reposo, acostado. Y ahí tenemos el cuadro descrito perfecto, en el cual el riesgo de perder la pierna es muy alto”.
Es en ese momento cuando se puede aplicar el sistema Esprit BTK que ya fue probado en Chile, y que da una luz de esperanza para ayudar a quienes tienen alto riesgo de perder una o ambas piernas.
“Esto ha venido a revolucionar la medicina”
En ese sentido, el doctor Espíndola señaló que el dispositivo -que se implanta en las arterias bajo las rodillas en una intervención que se hace con una pequeña incisión-, es realmente una ayuda para evitar las amputaciones que en Chile tienen una alta tasa.
“Esto es una cosa que nos ha conmocionado el mercado porque la patología más difícil de tratar es las arterias que están tapadas bajo las rodillas”, comenzó indicando el médico.
A esto añadió que “el gran porcentaje de diabetes que hay en la población mayor de 60 años dificulta mucho más el tema porque calcifica estas arterias. Entonces, cuando esta obstrucción es bajo la rodilla, se calcifican y es mucho más difícil lograr abrir esta arteria (...) Muchas veces no se logra abrir el diámetro que realmente necesitamos para que el flujo llegue a los dedos, y otras veces la arteria se rompe y se tapa ese pedacito”, lo que dificulta el tratamiento.
Por eso, Espíndola explicó que “esto ha venido a revolucionar la medicina y sobre todo nuestra especialidad porque antiguamente, nosotros poníamos estos stents metálicos, que son los mismos que se usan en el corazón, que quedaba un metal puesto ahí. Y muchas veces este metal finalmente terminaba destruyéndose y nos privaba de la posibilidad de volver a tratarlo”.
“Este dispositivo nuevo, que se llama Esprit BTK, lo que hace es darnos esta estructura, este ‘andamio’ que abre la arteria, se mantiene en el lugar por seis meses, tiempo suficiente para que la arteria cicatrice, se acostumbre a este nuevo diámetro, se mantenga abierta y en seis meses este dispositivo se reabsorbe. Por lo tanto, la arteria queda como si nunca hubiese tenido nada”, agregó.
Una operación rápida y con buen pronóstico
La intervención, además de ser poco invasiva, es rápida y tiene un buen pronóstico, ya que los pacientes pueden pasar de estar con riesgo de perder una pierna a salir caminando al día siguiente del hospital.
“Los pacientes que se tratan por la cirugía, se pueden ir al otro día para la casa, y pueden caminar. Se va caminando, porque eso es otra cosa súper importante en los pacientes de más edad”, apuntó el especialista.