Un tweet de la actriz Javiera Díaz de Valdés dio cuenta de una situación desconocida para la opinión pública, la deuda de pensión alimenticia de su expareja, Pablo Mackenna, y el padre de su hija Rosa.
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“¿Qué pensará ella de los papitos corazón? ¿Cuáles serán sus políticas al respecto? Llevamos años ya Pablito. Como no contestas el teléfono, te hablo por acá, siempre presente con frases elocuentes y tan justas”, le escribió al escritor.
Por lo mismo, en una entrevista que le realizaron a Mackenna en el programa “Only Fama” le consultaron sobre su relación con la actriz. “Yo trato de no hablar mal de la mamá de mi hija, independiente de distintas percepciones que tenga en distintos momentos, yo quiero que tenga un buen padre y una buena madre”, señaló.
“Hay distintas razones por las que nos alejamos. Nosotros tuvimos una muy buena relación, una buena separación. Está esa frase maravillosa ‘me quemo a lo bonzo’”, añadió el comunicador.
Con respecto a la acusación pública, él partió contextualizando que cuando se separaron el sueldo que recibía era mucho mayor al actual, por eso Javiera recibía una pensión de “bastante lucas porque podía”.
“Javiera, en ese sentido, fue bastante conversadora. No era una repartición a medias, sino que yo me hacía cargo de muchas más cosas y yo lo hacía feliz. Siempre estuvo bien eso”, añadió sobre el tanto de ese entonces.
Pablo contó que después se le hizo más difícil cumplir con los montos y se atrasó con los pagos, pero que ahora está al día.
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La acusación de ser “papito corazón”
Entrando de lleno al título de “papito corazón” que se le otorgó, Mackenna partió la entrevista comentado que “me parece injusto, porque creo que he sido un tipo súper crítico de los ‘papito corazón’ (...) pero creo que estoy muy lejos de esto. Es muy triste, sobre todo porque está mi hija, lo ve. Además, uno siente que la gente algo lo conoce y para mí mi hija es todo”.
“De repente, recibía mensajes como ‘yo pensé que eras tan cercano con tu hija y la tienes botada’. Eso está demasiado alejado de la realidad y es una imagen injusta”, agregó el escritor.
Posteriormente, él recalcó que “lo de ‘papito corazón’ lo detesto, lo encuentro horrible. Es un tipo que se desentiende de sus hijos. Yo con Rosa estoy todo el tiempo. En la pandemia estuvo un año conmigo”, aseguró y recalcó la buena y constante relación que tiene con su retoña.
“Si te atrasas un mes (en el pago de la pensión) puede faltar el pan en la mesa. Yo sé también que me puedo atrasar y el problema lo tengo con el trato hecho con la mamá de Rosa. El bien superior y que Rosa tenga lo que necesita, nunca ha estado en juego”, señaló.