¡Amigas para siempre! Sin duda que esas “simples” palabras definen a la perfección la historia de Lara Martello y Letizia Guglielmo.
El 6 de septiembre de 1969 Lara nació en un hospital de Monselice en Padua (Italia) y tres días después lo hizo Letizia en el mismo recinto.
Sus abuelos y madres vivían en el mismo edificio, así que no fue raro que las dos pequeñas iniciaran una amistad que lleva ya casi 50 años.
A fines de los 90, según Il Mattino di Padova, Lara comenzó a sentirse mal y descubrieron que padecía de insuficiencia renal, y a pesar de los múltiples cuidados el 2010 tuvo que empezar a dializarse.
Poco podía hacer Letizia por ayudar de una forma significativa a su amiga. Al ver como el sufrimiento y como su vida de iba deteriorando, le llegó el momento de “hacer su parte”, por lo que en 2015 le ofreció donarle un riñón.
Lara se negó tajantemente a la idea a pesar de la insistencia de su amiga y recién en marzo de este año aceptó la propuesta y comenzaron los exámenes.
El día finalmente llegó, los resultados dieron la gran noticia de la compatibilidad y las dos entraron al quirófano para el trasplante. “Entré llorando, tenía miedo de que algo le sucediera a Letizia”, admitió Lara antes de la operación.
Los miedos de Lara terminando siendo injustificados, Letizia no tuvo problemas e incluso la dieron de alta un día antes, mientras ella seguía con su recuperación.
Ahora, Lara asegura que tiene una “vida agitada” y “mucha más energía”. Cuenta que puede jugar sin problemas con sus nietos y que estará eternamente agradecida, ya que “Letizia, con su gesto, literalmente me hizo renacer”.